El ministro de las Culturas, Marcelo Colonna, recibió hoy a Valeria Ibañez, una de las investigadoras del collar de 4.100 años que apareció en territorio neuquino y que se trasladará al Museo Ana María Biset en el paraje Caepe Malal.

“Representa un patrimonio cultural paleontológico muy importante y va a formar parte del Museo Ana María Biset, tal como dice la ley que establece que debe ser llevado al museo más cercano; así será y formará parte de la colección del mismo como del patrimonio cultural de todos los neuquinos”, explicó Colonna.

Por su parte, la investigadora Valeria Ibañez contó que “el collar fue encontrado en el cuerpo de un niño de 11 años y confeccionado utilizando como materia prima caracoles, oriundos del noreste argentino, hecho que permitió establecer que hubo relaciones de intercambio con poblaciones de esa zona”.

Agregó que “es de un caracol del género Megalobulimus que es considerado multisensorial por sus propiedades físicas, por su contraste cromático y por su capacidad de producir sonidos musicales. Para su elaboración se requirieron 15 caracoles, un caracol por cada pieza del collar”.

“Cabe destacar el valor simbólico del accesorio, considerando a los adornos personales, como parte de la indumentaria que permiten transmitir un mensaje al resto de los integrantes de un grupo, representando jerarquía, pertenencia o roles sociales dentro de una comunidad”, concluyó la investigadora.

Desde el área de Patrimonio Cultural del ministerio de las Culturas de la provincia se realizaron investigaciones arqueológicas junto con investigadores de Conicet y de Cicterra. La investigación de divulgación científica denominada “La importancia simbólica de un adorno personal arqueomalacológico a inicios del Holoceno tardío en Aquihueco, Neuquén- Patagonia Argentina”, se publicó en la Revista de Ciencias Sociales y Humanas ATEK NA.