¡Podemos hacerlo!

El afiche de la propaganda We Can Do It! (‘¡Podemos hacerlo!’), de la compañía Westinghouse Electric.

Un cartel icóno de la Segunda Guerra Mundial que sobrevive

Aunque la Primera Guerra Mundial ocurrió en el mismo siglo, la Segunda Guerra Mundial fue, sin duda alguna, la guerra del siglo XX. A diferencia de la “Gran Guerra”, que sería la culminación de eventos profundamente arraigados en el siglo XIX, avivados por la ineptitud de la diplomacia europea, la Segunda Guerra Mundial era un reflejo de los avances tecnológicos, políticos y culturales de la época en que tuvo lugar. 

Uno de los ejemplos más reveladores de esto fue la propaganda. Creativos publicitarios fueron convocados por los gobiernos, no para difundir la noticia de que había guerra, sino para venderla. Se valieron de cada técnica y recurso conocido hasta la fecha para convencer a las personas, muchas veces escépticas, de que las carnicerías y la destrucción masiva que devastaba al mundo, estaba bajo control y eran algo totalmente necesario.

Además de la evidente necesidad de convencer a los ciudadanos de inscribirse para el servicio militar, los gobiernos también tenían que convencer a las personas que se quedaron atrás de la importancia de sus esfuerzos de guerra. En los Estados Unidos, lo que se vio fue una inmensa necesidad de trabajadores calificados para producir los materiales que necesitaban los Aliados para luchar contra el Eje, muchos de los carteles de propaganda más memorables estaban dirigidos a la población civil.

We Can Do It! (‘¡Podemos hacerlo!’)

Este es un cartel de propaganda de guerra estadounidense creado por J. Howard Miller en 1943 para Westinghouse Electric como una imagen inspiradora para levantar la moral de los trabajadores. Se piensa generalmente que el cartel está basado en una fotografía en blanco y negro de un servicio de cable tomada a una trabajadora de una fábrica de Michigan llamada Naomi Parker Fraley,​ quien realmente inspiró la imagen ya que se pensaba durante décadas que era Geraldine Doyle por atribución de la imagen por parte de ésta.

El cartel fue visto muy poco durante la Segunda Guerra Mundial. Fue redescubierto a comienzos de la década de 1980 y ampliamente reproducido en muchas formas, a menudo llamado “We Can Do It!” pero también “Rosie the Riveter”, que es la figura emblemática de una fuerte trabajadora de la producción en el periodo de la guerra. La imagen de “We Can Do It!” fue utilizada para promover el feminismo y otras cuestiones políticas a partir de la década de 1980.​ La imagen fue portada de la revista Smithsonian en 1994 y se convirtió en un sello postal de primera clase de Estados Unidos en 1999. Fue incorporada en 2008 en materiales de campaña para varios políticos estadounidenses y fue reelaborado por un artista en 2010 para celebrar a la primera mujer en convertirse en Primer ministro de Australia. El cartel es una de las diez imágenes más solicitadas en los Archivos Nacionales y Administración de Documentos de los Estados Unidos.

Después de su redescubrimiento, los observadores a menudo asumieron que la imagen siempre se utilizó como una llamada a inspirar a las trabajadoras a unirse al esfuerzo de guerra. Sin embargo, durante la guerra la imagen era estrictamente interna de Westinghouse, mostrada sólo durante el febrero de 1943, y no era para la contratación, sino para exhortar a las mujeres ya contratadas a trabajar más duro. Las feministas y otros han aprovechado su actitud edificante y mensaje evidente para rehacer la imagen en muchas formas, incluyendo el autoempoderamiento, campañas de promoción, publicidad y parodias.

Naomi Parker Fraley

Aunque las cosas han cambiado mucho desde que terminó la guerra, el cartel se sigue utilizando como un símbolo del poder femenino.

 

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