¿Por qué la Torre de Pisa no se viene abajo?

La Torre de Pisa, en la región de la Toscana, ha sobrevivido a dos guerras mundiales, terremotos y temblores.

La Torre de Pisa, en la región de la Toscana, ha sobrevivido a dos guerras mundiales, terremotos y temblores.

Claramente la Torre de Pisa es uno de los grandes atractivos turísticos de la región de la Toscana, en Italia. Se trata de uno de los edificios más populares del mundo por su particular posición inclinada, que provocó la pesadilla de ingenieros y arquitectos de todas las épocas. Nunca nadie ha podido responder a una ¿simple? pregunta que resuena desde hace cientos de años: ¿por qué sigue en pie una torre tan inclinada luego de haber sobrevivido a varios terremotos y a dos guerras mundiales?

Según expertos, "el mismo suelo blando y suave que causó inestabilidad, llevó la torre a sobrevivir".

Según expertos, “el mismo suelo blando y suave que causó inestabilidad, llevó la torre a sobrevivir”.

 

Irónicamente, la razón por la que la torre está inclinada es también la razón por la que sobrevivió tanto tiempo. Es la conclusión de un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol (Gran Bretaña). “El mismo suelo que causó inestabilidad y llevó la torre al borde del colapso ayudó a sobrevivir a estos eventos sísmicos”, aseguró George Mylonakis del departamento de ingeniería civil dicha universidad. “Así, la altura y rigidez de la torre, junto con la suavidad del suelo donde se sostiene, reducen la vibración de tal manera que la torre no se sacude durante los terremotos”.

De acuerdo a lo expresado por un grupo de ingenieros especialistas de Bristol, “los movimientos telúricos no le son ajenos a la famosa estructura. A través de su historia ha debido soportar varios sismos causados por la cercanía de Italia con múltiples fallas tectónicas. Por ello, dada la vulnerabilidad del edificio, que apenas logra mantenerse vertical, se esperaría que sufriera un daño grave o incluso un colapso durante alguna actividad sísmica moderada. “Pero gracias a la suavidad del suelo, no entra en resonancia durante los terremotos. Esto significa que su oscilación no coincide con el período de las vibraciones mecánicas de los temblores, lo que evita que se amplifique su movimiento”, surge del estudio británico.

Inclinada precariamente en un ángulo de cinco grados, la construcción de la torre de 55 metros de altura comenzó en 1173, pero fue detenida cinco años después. Se cree que se inclinó en 1178 debido a una base mal asentada y un subsuelo débil, pero se hizo más notable cuando la construcción continuó en la torre un siglo más tarde.

Además de los sismos, la torre estuvo en peligro en la Segunda Guerra Mundial, cuando los aliados casi la destruyen pensando que pudo ser utilizada como escondite para los francotiradores alemanes, pero se salvó en el último momento.

FUENTE: Diario Clarín

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